María Cedano: “en el Perú se están disputando los territorios a partir del control de los cuerpos y sexualidad de las mujeres”

By on mayo 22, 2018

María Ysabel Cedano García, directora de Demus – Estudio para la defensa de los derechos de la mujer.

“Lo grave es que en el Perú se están disputando los territorios a partir del control de los cuerpos y sexualidad de las mujeres.”

Escribe: Enrique Villegas Rivas

Para María Ysabel Cedano García es grave que en el Perú se estén disputando los territorios a partir del control de los cuerpos y sexualidad de las mujeres, sobre todo aquellas que defienden los derechos humanos. Por ello, es necesario que la población esté consciente e informada de lo que está pasando y no negarse a la realidad.

¿Qué se puede entender por violencia de género?

Es el abuso de poder, el uso de la fuerza para castigar a varones y mujeres que no cumplen con los mandatos sociales y culturales que la sociedad, el Estado o iglesias han ordenado que sea lo legal o moralmente aceptable. Son mandatos que imponen una identidad de género y quien no cumpla con estas órdenes establecidas es castigado o sancionado. Son formas de imposición, de no dejarnos libertad de nuestros cuerpos, de nuestra sexualidad, de nuestra reproducción, afectando la cota de poder, haciendo que sea un poder desigual o negándoles a algunas personas el derecho de tomar decisiones

Y esa violencia no es solo una agresión física

Así es. La violencia de género no es solo el acto con el que se violenta o la consecuencia de una violencia, no es solo el daño psicológico, físico o sexual, es la intención; es decir el acto de anular, imponer o negar derechos porque desobedeciste o estás fuera de las reglas de género, la sociedad y la cultura imponen.

¿Se puede decir que afecta más a las mujeres?

Por supuesto, y eso ocurre porque el sistema sexo género imperante en las sociedades desde hace siglos y que es tan poderoso que se resiste al cambio, es el patriarcal y machista, es una organización social y cultural basada en las creencias y reglas en donde lo masculino termina siendo lo que tenga poder por encima de todo. Entonces la vida social está construida bajo la lógica de que el más fuerte es el que tiene la razón y poder, y la fuerza no es solo física, sino de quien tiene más plata, más poder político, poder religioso, y las mujeres pueden disfrutar de privilegios que el patriarcado les ofrece solo si se comporta igual a ellos.

Y quizá esto se agudiza cuando la mujer es defensora de los derechos humanos

Exacto, son tiempos complicados porque las empresas quieren los territorios, el Perú tiene muchos recursos que son muy demandados, compran las tierras a precios irrisorios, pero se han encontrado con personas que no van a salir de su territorio así le ofrezcan todo el oro del mundo y eso porque es su vida. Podemos pensar que el desarrollo es otra cosa, pero hay quienes valoran el agua y aire limpios, despertarse con el trinar de los pájaros, con el olor a hierba de campo, y requieren servicios básicos en sus condiciones.

Para la especialista, en el Perú está vigente un sistema de sexo género patriarcal y machista. Foto: Wilson Siancas.

Pero eso puede ser tomado de que el territorio es de todos

Cuando defienden su medio ambiente, su árbol, su agua, su laguna, no lo hacen con la lógica de mercancía que la mayoría tiene de que les pertenece, sino porque lo consideran parte de ellos, es su vida, pero eso cuesta entenderlo. No nos damos cuenta que como así a una mujer se le acosa en la calle o las amenazan con violentar a sus hijos o quitárselos, sucede lo mismo con su territorio, es como si atacaran su cuerpo, que no solo es el cuerpo individual sino social y cultural.

¿Qué es lo más preocupante en este tema?

Es grave que en el Perú se estén disputando esos territorios a partir del control de los cuerpos y sexualidad de las mujeres. Se les esterilizó forzadamente para que no se sigan reproduciendo y supuestamente no exista pobreza; es decir, se justificó de esa manera el control de los cuerpos. Ahora creemos que no solo se hizo para evitar más pobres sino también para evitar personas en determinados territorios. Hay una incidencia de comunidades en donde hay conflictos sociales porque se quieren quedar con los territorios de las comunidades, por ejemplo en Huancabamba, Cajamarca, Apurímac, Áncash, Huancavelica o Cuzco.

¿Cuáles son las formas más comunes de violencia en las mujeres defensoras?

Creo que las defensoras y defensores deben hacer pactos antipatriarcales y antimachistas, deben jurarse lealtad entre ellos y ellas, y no dejar que las empresas los dividan, haciéndolos pelear en sus casas, como parejas o dirigentes. Porque el ataque más fuerte es ese, infiltrarse, meter chisme, hacerlos pelear y que los hombres controlen a las mujeres para que no asistan a la defensa de sus territorios, que constantemente les reclamen porque la casa está descuidada, cuando el trabajo debe ser compartido si es que están luchando por su territorio.

Cuando hay manifestaciones ¿cómo se ve afectada la mujer?

Atacan su sexualidad porque así saben que las destruyen psicológicamente, las humillan y les quitarán las ganas de salir a la calle. No te mata físicamente, pero los lleva al pánico, instala el miedo en tu cuerpo, vives en zozobra y no eres un agente de lucha, sino una persona temerosa que acepta todo.

El primer caso documentado de violencia de género en conflictos sociales es el caso de Majaz, entre el 2007 y 2008, en donde no solo les bastó con detener a los campesinos y campesinas, cubrirlos con bolsas, sino que exhibieron las prensas íntimas de las comuneras, incluso sus toallas higiénicas, todo esto para humillarlas y castigarlas por estar en la protesta.

Aunque en el Perú han sido expuestos muchos casos de violencia de género, la sociedad no ha logrado entender sobre la igualdad de derechos, la base del respeto.

¿Hay algún caso que estén llevando de esa experiencia?

De lo que es el conflicto armado interno defendemos a mujeres de las comunidades de Manta y Vilca. En un trabajo de tres años de salud mental comunitaria se logró que 13 mujeres denunciaran  a 13 militares por violaciones sexuales sistemáticas y generalizadas, es decir por orden y por la permisividad del Estado y autoridades, cuando ellas tenías 14 y 15 años, la tropa las tomaba cuando y donde querían. Se hizo con el fin de instalar el miedo y la comunidad no se revelara. El tema es que Sendero Luminoso estuvo en esta comunidad el año 83 e impidió las elecciones municipales, entonces el Ejército entró para recuperar el orden y erradicar a Sendero Luminoso, pero ingresó con políticas abusivas que desconocían los derechos humanos y arrasó con todo. Violó a las mujeres.

¿Y eso ocasiona que la violencia se mantenga?

La violencia continúa porque todavía no hay igualdad real, quien tiene mayor poder impondrá su fuerza, entonces los poderes de facto que controlan el Estado, terminan comprando, corrompiendo o usando a la Policía o al Ejército. Decretan estados de emergencia, llegan las fuerzas del orden y se relacionan de manera abusiva con las mujeres, pero muchas veces callan estos atropellos porque son amenazadas y les instalan el miedo. Son situaciones que queremos erradicar.

¿Qué hacer para mejorar esto?

En primer lugar hay que estar conscientes e informados de lo que está pasando y no negarse a la realidad. Saber que podemos perder nuestra Amazonía, nuestros andes y que la alimentación será más cara, que nuestros recursos serán afectados, debemos participar en política, saber elegir y no permitir que las mafias tomen el poder.